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Oclusión de la Vena Retinal Central

Central Retinal Vein OcclusionLa retina es una película delgada de tejido nervioso en la parte posterior del ojo donde los rayos de luz son enfocados y transmitidos al cerebro. Pequeños vasos sanguíneos suministran la retina con oxígeno y otros nutrientes. Las arterias entregan la sangre y las venas retinales la sacan del ojo. Algunas veces una arteria que suministra sangre al ojo se endurece o se inflama y presiona una vena cercana. La vena puede entonces bloquearse, u ocluirse, haciéndole difícil a la sangre dejar el ojo. Esto se llama una oclusión de la vena retinal (RVO). También se conoce como retinopatía de estasis venosa. La circulación bloqueada puede conllevar a la inflamación, sangramiento, crecimiento de vasos sanguíneos anormales y pérdida parcial o total de la visión.

Factores de Riesgo para la Oclusión de la Vena Retinal Central

Las oclusiones de vena retinal son la segunda causa más común de pérdida de visión relacionada con vasos sanguíneos (la primera es retinopatía diabética). La condición ocurre con más frecuencia en hombres y mujeres sobre la edad de 50 años particularmente aquellos en los 60 y 70 años.

Factores de riesgo incluyen:

  • Presión alta
  • Colesterol alto
  • Diabetes
  • Fumar
  • Glaucoma
  • Coágulos de sangre (rara vez)
  • Condiciones inflamatorias (rara vez)

Tratamiento de Oclusión de la Vena Retinal Central

El tratamiento depende de la severidad del bloqueo y la ubicación de la vena bloqueada. Si la vena más grande saliendo del ojo es afectada, la condición se conoce como oclusión de la vena retinal central, o CRVO. Es importante tener exámenes de vista rutinarios para detectar oportunamente cualquier problema en desarrollo. Usted puede hacerle seguimiento a su visión entre citas cerrando un ojo a la vez.

No hay cura para las oclusiones de venas retinales. Énfasis se coloca en el manejo de riesgo, tratamiento de síntomas y prevención de más pérdida de visión. Es crítico controlar la tensión arterial alta, colesterol alto, diabetes y otras condiciones de salud que aumentan el riesgo de endurecimiento vascular, estrechamiento, y coágulos de sangre.

La inflamación macular puede ser tratada con inyecciones intravitreales de medicamento (anti-VEGF o esteroide) y/o fotocoagulación con láser. Neo vascularización típicamente aparece seis meses a un año después de la oclusión. Puede causar sangramiento, glaucoma, desprendimiento de retina y visión disminuida en sus etapas avanzadas, así que fotocoagulación con láser es recomendada para reducir o detener el crecimiento de los vasos. Si el sangramiento continúa, una vitrectomía puede ser realizada para remover la sangre y el gel vítreo. La vitrectomía puede aliviar tensión de un desprendimiento retinal.